miércoles, 22 de febrero de 2017

Una y otra vez

Salté con los pantalones arremangados pero no con la fuerza suficiente como para no caer de pleno en aquel charco; cualquiera un poco curiosa lo habría adivinado desde lejos y no habría metido la pata.

Estaba acostumbrada a caminar con la ropa húmeda, secarla y remojarla gratuitamente. Perdí el miedo a vestirme de nuevo, ni me gustaba ni me preocupaba, ya había perdido sentido estar de manera reconfortante, ya no veía otro camino y destrozaba las prendas sin temor alguno.

Encontraba quietud en el mar, no tenía necesidad de resguardar la ropa, entraba y salía del agua completamente desnuda y parecía desafiar las miradas, pero realmente, dejaron de importarme.

Poco a poco el tiempo se fue llevando todo aquello que era imprescindible en mi trayecto, caminar era lo único relevante. 

Cuando sonaba la música podía disfrutar sin perder detalle, fluían miradas y sueños una y otra vez. 

Todo tenía sentido hasta que las canciones eran pura fantasía y los olores recuerdos.


sábado, 26 de noviembre de 2016

Eclipse


Gestionar abrazos sin abordar, tomar té, caminar sin pisar, sin prisa, coger dEspacio sin ocuparlo, coparlo de amores, armar el tiempo y ganar aire, respirar sin oler nada, nadar y guardar la ropa, arropar sin manta, mantear los miedos transparentes, ocultar tu arritMia, arriTmarme a ti...


Hace falta mucha ternura cuando el alma por exponerse a la vida se ha habituado a ser dura. 


Abrazos, besos, sonrisas y suaves gestos serán los encargados de derribar grandes muros. Tendrán que amasar la esencia y al igual que el agua y la constancia consiguen una masa homogénea, la caricia y la insistencia serán las encomendadas de sellar grietas, unir pedazos y restaurar paredes mutiladas.


Todas y cada una de nosotras, todos y cada uno de nosotros, somos responsables de ser nosotras y nosotros mismos, responsables de nuestra vida; pero no todo vale, no cuando la libertad, el ego, la manera de avanzar, frena la libertad de la mano que te acompaña, pisa el paso de tu amigo o rompe el sueño de una hermana. 


Hoy siguen sangrando los silencios de las paredes contiguas, hoy siguen fortaleciendo las sonrisas chistes amargos de mentes estrechas, hoy lamento una punzada en el vientre por el grito de una mujer que dejó de ser desconocida. 

Me niego a formar parte de ese espectáculo y miro a los ojos, desafiante; muerdo fantasmas que se jactan de la debilidad por miedo a reconocer su propia fragilidad; y sí, sale la fiera y quiero vulnerar, desobedecer, incumplir y sacar los puños, dejar de educar, de empatizar, de justificar....¿es correcto?

A estas alturas no sé si es o no correcto, pero sé que no es sólo una guerra de cientos de civiles muertos, es una batalla de poder encubierto, son terroristas los que tiñen de rojo sus propios mandiles y pechos. 

Y siento decir que empecé escribiendo al amor y el día 25 de noviembre, día internacional contra la violencia de género, me llevó a escribir sobre el miedo, el dolor y la muerte; y que estoy feliz y triste, enormemente feliz por sentir amor y enormemente triste por sentir el dolor de cientos de enamoradas que por amor romántico perdieron todo y dejaron de sentir.

Tiendo mi mano, beso tu frente, te doy un abrazo, respeto tu espacio, te ofrezco mi aire...

 


Somos todo sin nada, a veces el todo en la nada y no necesitamos a nadie que  nos complete, sino que nos complemente. 


PD: Aplicable a relaciones de pareja, familiares o cualquiera otro tipo de vínculo.





sábado, 15 de octubre de 2016

Kilómetro cero

Nació la palabra Hamor entre risas,
porque el amor, en sí, no es más 
que eso que algunos reconocen
entre trenes, partos y prisas. 

Amor con humor, es Hamor, 
y aunque la felicidad absoluta,
con amor, a veces rocen,
no puedo evitar, lo confieso,
sentirme protagonista de un cuento,
de este hamor vehemente,
que pocos de ustedes conocen.

Conquista a diario mi vida, 
despertando sentimientos,
crezco en las dudas y miento,
si no digo que despido, 
en uno u otro momento,
a guerras, cegueras o heridas.

Respiro, gestiono mis emociones,
y si acaso me equivoco y le digo que lo siento,
ella convierte en canciones temores que hay en mi mente
o me responde discreta: no es siento, es siento veinte.

Nació la palabra Hamor en el kilómetro cero,
dónde la niña que viste preciosa y no para la ocasión,
que apapacha mi razón y que me empapa de calma
disparó desde una silla en aquella habitación
y con un tiro certero clavó su sonrisa en mi alma.


Es un día perfecto para ser feliz 
y para verte bailar, 
así que si quieres baila, 
que yo soy feliz si bailas 
como tú quieras bailar.



PD. Nunca pensé que pudiera llegar Abril a apagar una candela, al mismo tiempo que en sueños dejaba encendida una vela.


domingo, 4 de septiembre de 2016

Falso negativo 508.

Esta mañana la incertidumbre se adelantó y antes de que yo despegara las pestañas me susurró al oído: oye, hoy date por jodida.

Su sonrisa me sugirió vida y media, aunque bastaron dos segundos para saber que el tiempo era relativo y que eran necesarias tan solo doce horas para morir de felicidad o trece vidas para soñar lo que podría haber pasado en un solo día. Así que disfruté de vivir en media noche un minuto en su barriga y conformarme con soñarla durante toda una vida.

Sólo una vida, porque eso de que los gatos son los únicos que tienen más de una es mentira. De hecho creo que las que tenemos siete vidas somos nosotras y los gatos una única muerte.


Ahora entiendo cuando dices que no quisiste entregarte, no querías apostar una de tus vidas, aunque ya nuestra piel hubiera consumido vida y media, porque entregarse a alguien sí es comparable a una caída al vacío desde once metros de altura, puedes sobrevivir a ella pero con secuelas. 


Sin dudarlo es mejor ser de una misma por completo y dejar una ínfima parte inocente, una irrelevante, de la que no notemos su ausencia, para que se pasee por el mundo en plan kamikaze, y que se "alborote" cada vez que sueñe con las vidas congeladas y repletas de corazones hambrientos.


A esa porción de nosotras le podemos asignar las siete vidas y que suba y baje cada vez que quiera en el vagón de una montaña rusa, pero sin despistarse, que es capaz de despilfarrar toda la energía en el andén de un solo tren. 


Hasta que nos aborda el estúpido es-Cupido sin pedir permiso, provocando que unas putas mariposas se cuelen y se emperren en acabar de hacer su metamorfosis, en finos estómagos que apenas aguantan ya la acidez de algunas palabras. Cupido hace tiempo cambió el arco por las dagas. Tampoco me gustaba el arco, ¡joder!, pues que abrace ¿no?, ¡¡¿qué es eso de perforar el corazón?!!; aunque peor son las dagas si se clavan por la espalda.

Quizás son polillas (por eso te aterrorizan), las que se acomodan y provocan nuestra mAtamorfosis. Dejamos de ser nosotras y nos transformamos al notar el revoloteo de sus alas; y cada vez que eso pasa, dicen que abandonamos un poquito de nosotras mismas en el intento, pero yo creo que es al contrario, que poco a poco vamos descubriendo quienes somos y que eso a veces también nos aterra.


Nuestro empeño en encontrar lo más adecuado nos impide descubrir lo más perfecto; no esa perfección de una obra de museo, sino esa perfección imperfecta que para nosotras sería única e inalterable.


Y adivino que el camino está lleno de falsos negativos, por ello nunca moriré de frío, porque me niego a renunciar a quemarme con miradas, abrazos, labios y pieles, aunque no se entreguen por miedo a perder una vida, porque yo nunca robararía una vida si no es para sumarla a una mía.

Así que sigo aquí, no sé si viviendo jodida o jodidamente viva.




martes, 16 de agosto de 2016

Vuelo raso

Me gusta...

Esa sonrisa que regalas cuando notas que te miro.
El calor de tu mano en mi espalda.
Mirar las estrellas que se limitan a aparecer y desaparecer sólo para concederte un deseo.
Ese suspiro que sólo yo siento y veo.

Sentirte tan libre que no me da tiempo a acompañarte.
Sentirte tan cerca que acompaso tu respiración.
Esa cara de ingenua que se te queda...si descubro tus secretos.
Ese silencio lleno de pequeños retos.

Un emoticono que no dice nada y representa todo.
Una llamada perdida en medio de la noche.
Planear contigo un viaje, o dos, o tres, o una vida.
Los colores de tu camiseta preferida.

Verte llorar una tarde de domingo, en el sofá,...viendo dibujos aminados.
El brillo en tus ojos cuando te sorprende pensando la luna.
Compartir una cerveza bien fría, acompañarte en metro.
Leer un poema de Benedetti o un escrito de Loreto.

Me gusta...

Tu voz.
Tu risa.
Tu recuerdo.
















viernes, 29 de julio de 2016

Bala perdida


Tengo claro que las peores batallas no se ganan en guerras absurdas, por motivos absurdos, que ofrecen estadísticas absurdas que siempre acabarán en números negativos.

En las peores batallas no hay adversario desconocido ni rival oculto, no hay un enemigo extraño y en el finiquito, con un poco de suerte, quedarán tachadas en rojo algunas cuentas pendientes.

No es necesario el asedio de una ciudad amurallada, pero sí derribar grandes murallas. No es posible emprender un viaje y huir lejos, pero preciso ser valiente y escuchar el silencio sin salir de casa.

Reconozco algunos miedos disfrazados de risas, la hipocresía levantando el puño, la envidia untando a toda prisa el umbral de medio mundo que dormido se desliza dónde el viento no acaricia ni hambre, ni amor, ni vida.

Soy una bala perdida, un disparo al aire libre, soy sudor indeciso, nervio del compromiso, una mañana certera, una llama fría que arde, un ponerme el mundo por montera o un tal vez ya sea tarde. 

Soy yo respirando, soy yo en mi espacio en blanco sintiendo que estoy viva. 




viernes, 1 de julio de 2016

Nivel Dios!

Sentirte feliz es la hostia!! pero sentirte feliz a nivel Dios....es lo que me enseñó y aprendí a su lado.

Que bonito ese olor familiar aún por descubrir, el dolor en la comisura de los labios de tanto reir, esa leche caducada, un qué bonita eres, esa canción de nadie que se convierte en nuestra, ese silencio perfecto que merece un brindis, ese estar al 100%, esos tiernos golpes caprichosos retumbando en mi espalda y acorralando palabras que esperas oir, esa mano firme y libre, que bonita esa falta de tiempo acelerando el deseo, esa obra escapada de un museo, la tierra entre los dedos de los pies tomando la luna, que bonito buscarte entre la gente y verte aparecer de repente, que bonito el sol dando color a una pompa de jabón y sentirte segura de dónde estás aunque no sepas por dónde vas, que bonita es la vida...que bonito despertar y jugar con tu pelo, que bonita la brisa de una fuente de abrazos y saberte tan cerca y mirarte de reojo...y sentirte tan cerca y perderte de vista.

Todo depende del cristal con que se mire y aunque a veces lo que está siendo es lo que parece, 90 minutos no puede durar el amor, por eso pretendo matarte aunque no lo sepa nadie. Me esconderé en el portal dónde quiero dormirme y te robaré un abrazo de esos que abarcan ciudades. Sólo pediré un minuto en tu barriga, es inexplicable la calma que me transmite, por eso aquí y ahora si pudiera te besaba y aunque tú no lo sepas solo pensarlo me entra calor y le doy al play para vivir la vida, sin embargo hubiera congelado cada instante para que esta vez no se hubiera acabado nunca.